. Recuperamos platos autóctonos en peligro de extinción, como el papelón de fritura de pescado, los huevos de choco o los chicharrones de Chiclana.

. Ofrecemos alternativas exóticas (curry, thai…, cocina criolla) que nos evocan viajes que ya hicimos y algún que otro aún pendiente.

. Utilizamos únicamente productos lácteos sin lactosa.